El útero o matriz es el lugar donde se desarrolla el bebé cuando una mujer está embarazada. Existen diferentes tipos de cáncer de útero. El más común comienza en el endometrio, la membrana que recubre el útero. A este cáncer también se le llama cáncer de endometrio.

Síntomas

Los síntomas del cáncer uterino incluyen:

• Hemorragia o secreción vaginal anormal
• Dificultades para orinar
• Dolor pélvico
• Dolor durante las relaciones sexuales

El cáncer uterino suele ocurrir después de la menopausia. Es más común en mujeres obesas. Usted también puede estar en mayor riesgo si recibió Terapia de reemplazo hormonal solo con estrógeno (terapia hormonal para la menopausia) por muchos años.
Las pruebas para encontrar cáncer de útero incluyen un examen pélvico, pruebas de imagen y una biopsia. El tratamiento más común es una histerectomía, que es una cirugía para extirpar el útero. A veces la cirugía también extrae los ovarios y las trompas de Falopio. Otros tratamientos incluyen la terapia hormonal, radioterapia y quimioterapia. Algunas mujeres reciben más de un tratamiento.

Existen das vacunas que previenen el cáncer de cuello de útero, así como otras enfermedades causadas por el virus del papiloma humano (VPH).

La primera, Gardasil del laboratorio Sanofi Pasteur MSD fue comercializada en España en el año 2007, y la segunda, Cervarix, de GlaxoSmithKline (GSK), está en las farmacias desde principios de 2008.

Gardasll se compone de tres inyecciones y previene la aparición de displasias cervicales de alto grado, carcinomas cervicales, lesiones displásicas vulvares y vaginales de alto grado y verrugas genitales causadas por los tipos de VPH 6, 11, 16 y 18. Estos dos últimos tipos de VPH causan el 70% de las muertes por este tumor. Esta vacuna se dirige a niñas y mujeres de entre 9 y 26 años, siendo cien por cien eficaz en aquellas que no hayan mantenido relaciones sexuales y que, por lo tanto, no hayan estado expuestas al virus.

Cervarix, se compone también de tres dosis y está igualmente Indicada para la prevención de las lesiones pre malignas del cuello de útero y del cáncer de cérvix, relacionados causalmente con los tipos 16 y 18 de VPH y ofrece además protección cruzada frente a los tipos 31, 33 y 45. Induce niveles de anticuerpos en un orden de magnitud mayor que los encontrados tras una infección natural en mujeres de hasta 55 años, aunque el nivel de anticuerpos en sangre es mayor en los intervalos de edad de entre 10 y 14 años.

Factores de Riesgo

El factor de riesgo más importante en el desarrollo de cáncer de cérvix es la infección por papiloma virus, especialmente los tipos 16 y 18. Otros factores son.

• El consumo de tabaco
• La promiscuidad sexual
• Edad precoz de inicio cie relaciones sexuales
• Número de hijos elevado
• Menopausia después de los 52 años
• Diabetes
• Elevada presión arterial
• Exposición a elevados niveles de estrógenos.

Por ello, se recomienda habitualmente la realización del test de Papanicolaou cuando la mujer comienza a mantener relaciones sexuales, de manera anual en mujeres de alto riesgo y en mujeres de bajo riesgo, después de 2-3 revisiones normales, se pueden realizar cada 3 años.

Tipos de Cáncer de Cérvix

Existen principalmente dos tipos de cáncer de cérvix: carcinoma escamoso en el 85% de los casos y adenocarcinoma en el 15%

Diagnóstico

La Pap puede detectar de forma exacta y poco costosa hasta un 90% de los cánceres cervicales, incluso antes de que aparezcan los síntomas, de ahí que el número de muertes por esta enfermedad se haya reducido más de la mitad. Se recomienda a las mujeres hacer su primer Pap cuando comienzan a ser sexualmente activas o a partir de los 18 años y que Io repitan sucesivamente una vez al año. Si los resultados son normales durante 3 años consecutivos y siempre que no se cambie el hábito de Vida, esta prueba puede espaciarse, realizándose cada 2 0 3 años. Casi el 40% de las mujeres de los países desarrollados no se hace la prueba regularmente, si esta prueba se hiciera de manera periódica, podrían eliminarse las muertes causadas por este cáncer.

Si se encuentra una masa, una úlcera u otra formación sospechosa sobre el cuello uterino durante una exploración pélvica, o si los resultados de las Pap indican una anomalía, se debe realizar una biopsia. La muestra de tejido se obtiene durante una colposcopia, en la que se usa un tubo de visualización con una lente de aumento para examinar el cuello interno del útero minuciosamente y escoger el lugar idóneo de la biopsia. Se realizan dos clases de biopsia: la biopsia en sacabocados, en la que se extrae una diminuta porción del cuello uterino que se selecciona visualmente con el colposcopio, y el legrado endocervical, en el que se raspa el tejido del canal del cuello inaccesible visualmente Ambos procedimientos son molestos, pero suelen proporcionar suficiente tejido para establecer un diagnóstico. Si éste no resulta claro, se realiza una conizacion, en la que se extrae una mayor porción de tejido. Por lo general, esta biopsia se realiza mediante escisión electroquirúrgica en la propia consulta del médico.
Tras el diagnóstico del cáncer, se deben determinar el tamaño y la localización exactos. El proceso se inicia con una exploración física de la pelvis y varias pruebas (cistoscopia, radiografía de tórax, pielografia intravenosa, sigmoidoscopia) para determinar si el cáncer cervical se ha extendido a otras estructuras circundantes o a partes más distantes del cuerpo. Se pueden realizar otras pruebas dependiendo de las características de cada caso.