El cáncer infantil es cualquiera de varias formas de cáncer que afecta a los pacientes en edad pediátrica. Es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Muchos tipos de cáncer en adultos se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo; sin embargo, en los niños aún no se conocen las causas. En países desarrollados como los Estados Unidos y España, cerca de 14 de cada 100 mil niños tienen una forma de cáncer. A la fecha, la tasa de supervivencia de niños afectados de cáncer en España es del 70 por ciento, según los datos del Registro Nacional de Tumores Infantiles. Esta cifra supone un incremento del 15 por ciento en la tasa, en relación con la de los años ochenta. ​ En países en vías de desarrollo, como Venezuela, la incidencia de cáncer infantil es más alta, lo que representa una de las causas más frecuentes de muerte infantil.

El 15 de febrero se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Cáncer Infantil, instituida en Luxemburgo en el 2001. La jornada busca sensibilizar y concienciar a la comunidad respecto de la importancia de esta problemática y de la necesidad de un acceso rápido al diagnóstico y tratamiento oportunos.

Cáncer infantil o cáncer pediátrico es el cáncer que afecta a niños y Jóvenes. Es importante destacar que cuando el cáncer afecta a un niño o a un Joven lo hace en forma distinta a como afecta a los adultos. Ya que muchos de los tipos de cáncer que se dan en la adultez son resultado de la exposición a agentes productores de cáncer coma tabaco, dieta, sol, agentes químicos y otros factores que tienen que ver con las condiciones ambientales y de vida, mientras que las causas de la mayoría de los tipos de cáncer pediátricos son, hoy por hoy, aún desconocidas.

Tipos de Cáncer

Los tipos de cáncer más frecuentes en los niños y adolescentes son: leucemias, tumores de sistema nervioso, de hueso, del sistema linfático y de hígado. Cada uno se comporta de forma diferente pera todos tienen en común la proliferación descontrolada de células anormales.

 

Diagnóstico

Un niño con cáncer debe ser diagnosticado con precisión y tratado par equipos de especialistas en oncología pediátrica. El cáncer infantil tiene en la mayor parte de los casos un mejor pronóstico que el de adultos.

 

Tratamiento

El tratamiento supone grandes experiencias para los niños y sus familias: durante un tiempo más o menos prolongado deben armar su rutina familiar en función del hospital, de los horarios y de los cuidados que requiere el niño enfermo. El niño debe soportar procedimientos dolorosos, tomar medicaciones, hacerse estudios, soportar restricciones a lo que eran sus actividades cotidianas antes del diagnóstico y ver limitada su Vida infantil.

Los papás deben aprender gran cantidad de información, deben aprender los códigos de la institución en la que su hijo se trate, lidiar con las obras sociales y con el banco de drogas, explicarle a familiares y amigos la evolución del niño, cuidar a los hermanos sanos en caso de que los hubiera, resolver su situación laboral, seguir funcionando como soporte de su hijo, etc.

 

Relación entre la enfermedad y la familia del niño

La experiencia de un niño con cáncer y su familia es altamente estresante. Sin embargo, es una oportunidad para reconocer fortalezas, cambiar roles, aceptar ayudas, aprender de otros que pasaron por la misma situación y compartir intensamente el tiempo en familia. Para que esto suceda además de los recursos internos de la familia es importantísimo el soporte que la comunidad puede brindar, perdiendo el miedo a acercarse, el temor a impresionarse, valorando que más allá de estar enfermo de cáncer es un niño que necesita jugar, Ir a la escuela, distraerse, relacionarse, Insertarse socialmente, crecer y desarrollar sus potencialidades.